21 agosto, 2010

Erotic Dreams 2

Conocí el infierno una noche dentro de tu carro...

Pero no lo sabes… No sabes que desde ese día, eres como una droga para mí… No sabes q gasto muchos minutos pensando en ti, o mejor dicho, imaginando fantasías contigo (Que obviamente no es lo mismo).
Es cierto, que odio que hables como galán de telenovela y quieras aplicarme una psicología ridícula para llevarme a la cama, no soy una niña, no necesito que me digas nada… un beso, un estimulo, tu respiración, tu piel… eso es suficiente. Por eso cuando dices esa clase de cosas con las que una niña de 15 suspiraría, yo retrocedo un paso… seguro ya te has preguntado porque es q me rehúso tanto al comienzo, pues es por eso, tu parlanchina manera de querer hacerme ceder!  La labia funciona con las niñas  inocentes… y creo que no entro en esa clasificacion! Supongo que es por eso q me molesta… o no me molesta, me incomoda, porque no hace falta… porque siento q quisieras q jugara el papel de ingenua, y de alguna manera respondiera a tus palabras como lo haría una niña y no me gusta…

Odio ese tipo de cosas, me quitan las ganas de dejarme tocar por ti… aunque la verdad es que siempre terminas tocándome de todas maneras; cuando yo trato de no escucharte, y tu cuando sientes q ya conseguiste el premio por fin te callas la boca y te dedicas solo al placer… entonces ahí es cuando hablamos el mismo idioma… 
Si hablaras menos serias perfecto… si hicieras mas contacto visual… (Con lo que me mata q me miren prolongadamente!) Ese tipo de mirada q sientes q te desnuda (porque te intimida). Como si te estuvieran ordenando que hagas algo! Como si te estuvieran diciendo: Bésame!... como si te estuvieran diciendo: Desvístete!...
Eso me recuerda el momento en que me agarraste por la cabeza fuerte y a solo centímetros de tu boca, me dijiste que desde hace tiempo tenias ganas de mi y luego me besaste… Wow!

Eres una extraña adicción… Y aunque tenga q ignorar tu juego de palabras, no niego lo bien que me la paso contigo! Y lo adictivo que eres… 
tanto, que ya quiero volver a subirme a tu carro otra noche más…